Daniel Gil

Las bibliotecas (privadas) somos deficitarias

Pienso que las bibliotecas privadas no somos capaces de generar una cantidad suficiente de ingresos directos para la entidad que nos acoge y nos apoya, lo que nos sitúa en una posición de fragilidad y de inseguridad frente a otras secciones que si que generan ingresos, y que han sido y son la principal fuente de financiación de la entidad. Cuesta justificar un servicio que a ojos de los gestores sólo es un gran gasto, sobre todo de sueldos. Y es que pienso que los que trabajamos con activos culturales intangibles tenemos que justificar constantemente, tenemos que hacer visible nuestra viabilidad económica, y más aún con los tiempos que corren, pueden prescindir de nuestros servicios de un día para otro. Sé que no está bien ni es correcto reducir todo al dinero, al aspecto crematístico... pero seamos, nuestro mundo está hecho así, y el balance general de cuentas a final de año debe cuadrar. Tan sencillo como eso... ya la vez tan drástico. Y si no, ya sabes donde está la puerta...

Las estadísticas que elaboramos anualmente son nuestra principal justificación ante los gestores de nuestra entidad, de eso no tengo ninguna duda. Pero, ¿siguen siendo válidas? ¿Un gestor sabe ver el beneficio de tener, por ejemplo, 250 usuarios en un año? ¿O que se hayan hecho 500 préstamos? ¿Somos capaces las bibliotecas de extraer y poner de manifiesto algún beneficio económico con las estadísticas anuales? O quizá los gestores sólo sabrán identificar el apartado de gastos (sueldos, mantenimiento de edificios, etc ... )? Si, si ... pero oiga, el prestigio me parece muy bien, ¿pero a mí cuánto dinero me hace ganar al cabo del año?

No sé si ya se están aplicando en alguna biblioteca, pero me vienen a la cabeza algunas ideas y propuestas para extraer y hacer visible un cierto valor económico directo sobre la actividad de las bibliotecas (privadas)... Son estos: